La empresa Zoetis ha encargado a Corpi la ejecución de la instalación de un tratamiento de microfiltración y un filtro de carbón activo para tratar aguas residuales procedentes de la limpieza de reactores que contienen compuestos orgánicos solubles (DCM y GLPA).

El filtro de microfiltración está construido en acero inoxidable 316 y contiene 20 cartuchos de polipropileno con un grado de filtración de 50 µm. Su función es proteger al filtro de carbón activo de la entrada de partículas sólidas. Posteriormente, el agua se envía al filtro de carbón activo, con un diámetro de 2600 mm y 5200 mm de altura cilíndrica, altura total 7010 mm. La capacidad hidráulica del filtro es de 10 m³/h a una presión máxima de 10 bar. La carga filtrante son 10 toneladas de carbón mineral (MG900), adecuado para este caso por ser un carbón de alta eficiencia (área superficial 950 m2/g) y gran porosidad.

La entrada del agua al filtro se realiza por la parte superior mediante una tubería que distribuye uniformemente el agua por toda la superficie del filtro. El movimiento del agua es descendente hasta llegar a la parte inferior, donde el agua sale por unas crepinas que evitan la pérdida del carbón activo. El filtro dispone de bocas de hombre para inspección y mantenimiento, además de manómetros y presostatos para conocer la presión de entrada y salida.

El agua tratada ya puede descargarse al colector municipal o a la propia depuradora de la fábrica cumpliendo con los estándares de calidad.