Durante el mes de diciembre se da por finalizada la puesta en marcha de la depuradora de Masia de Perafita, encargada por el Consell Comarcal de Osona. Las aguas residuales son de origen municipal, procedentes de la urbanización Can Garriga (Seva, Barcelona), con una población equivalente de 471 habitantes. El tratamiento biológico definido en el proyecto es mediante contactores biológicos rotativos (CBR), debido a su menor coste energético y de explotación. El caudal de diseño es de 120 m³/día.

La depuradora dispone de una reja de finos en la entrada y un depósito de acumulación de agua que recibe la recirculación de lodos excedentes del decantador lamelar. Una noria eleva el agua hasta el primer contactor biológico. La planta cuenta con dos contactores biológicos en serie y, a la salida, otra noria eleva el agua hasta el decantador lamelar. El diámetro de los discos es de 2,5 metros, y cada línea contiene 220 discos lisos sobre los que se forma la biomasa. El eje de rotación es de acero inoxidable y el movimiento se realiza mediante un motor de 1,5 kW, con una velocidad de giro de 3,5 rpm. El movimiento del disco dentro y fuera del agua permite la aireación de la biomasa. Una bomba temporizada realiza la recirculación de lodos desde el decantador hasta el depósito de entrada. Todos los módulos están cubiertos con estructuras de aluminio.

Una vez finalizadas las pruebas hidráulicas y eléctricas, se inició el tratamiento del agua residual y, durante el mes de diciembre, se certificó que se cumplían los parámetros de calidad del agua de salida en cuanto a DQO, DBO y amonio.

Las depuradoras con tecnología CBR destacan por su sostenibilidad ambiental gracias a su elevado rendimiento de depuración con el mínimo consumo energético, además de un impacto ambiental muy reducido en cuanto a ruido, olores y paisaje.